Insuficiencia venosa crónica: síntomas, causas y tratamiento

En resumen
- La insuficiencia venosa crónica aparece cuando las válvulas de las venas de las piernas no cierran bien y la sangre se queda estancada, en lugar de volver al corazón con eficacia.
- Sus síntomas más habituales son piernas pesadas o cansadas, hinchazón al final del día, calambres nocturnos, picor, varices y, en fases avanzadas, cambios en la piel.
- Se diagnostica con una exploración y un eco-Doppler venoso; las opciones de tratamiento las decide el médico (compresión, fármacos, procedimientos).
- El ejercicio, la elevación de las piernas y la fisioterapia vascular ayudan a controlar los síntomas y a prevenir que empeore.
Piernas pesadas al final del día, tobillos hinchados que dejan marca del calcetín, calambres por la noche, venas que se marcan más de lo normal… Son síntomas muy comunes y, con frecuencia, se quitan importancia con un “será el calor” o “será la edad”. Sin embargo, detrás de muchos de ellos hay una insuficiencia venosa crónica, una condición muy frecuente que conviene conocer y cuidar.
En esta guía te explico qué es la insuficiencia venosa crónica, por qué aparece, cómo se reconoce y qué se puede hacer para sentirte mejor.
Qué es la insuficiencia venosa crónica
Las venas de las piernas tienen la difícil tarea de devolver la sangre hacia el corazón a contracorriente de la gravedad. Para lograrlo cuentan con dos ayudas: la contracción de los músculos de la pantorrilla, que funciona como una bomba, y unas pequeñas válvulas en el interior de las venas, que actúan como puertas de un solo sentido y evitan que la sangre retroceda.
Cuando esas válvulas se debilitan o dañan, parte de la sangre vuelve hacia abajo y se acumula en las piernas. Esa acumulación mantiene una presión elevada dentro de las venas (hipertensión venosa) y, con el tiempo, produce los síntomas. A esto se le llama insuficiencia venosa crónica.
Es importante no confundirla con las varices: las varices (venas dilatadas y tortuosas) son una de las manifestaciones posibles, pero se puede tener insuficiencia venosa sin varices visibles.
Síntomas más frecuentes
Pueden ser leves al principio y aparecer solo en determinados momentos, pero tienden a repetirse. Los más habituales son:
- Pesadez o cansancio en las piernas, que empeora a lo largo del día y mejora al elevarlas.
- Hinchazón (edema) en tobillos y pies, sobre todo por la tarde o con el calor.
- Calambres nocturnos, hormigueo o sensación de calor o picor.
- Arañas vasculares y varices.
- Cambios en la piel: manchas marrones, piel seca o con eccema, endurecimiento cerca del tobillo.
- En fases avanzadas, heridas o úlceras que tardan mucho en cerrar.
Los síntomas suelen agravarse con el calor, con las horas seguidas de pie o sin moverte, y en algunas etapas del ciclo menstrual o del embarazo.
Por qué aparece: causas y factores de riesgo
No hay una causa única. Aumentan la probabilidad de desarrollarla:
- La herencia familiar (si tus padres tuvieron varices o piernas pesadas).
- El sexo femenino y los cambios hormonales.
- Los embarazos: el aumento de volumen y de presión en la pelvis favorece la hinchazón de las piernas, el llamado edema gestacional.
- La edad.
- El sobrepeso y el sedentarismo.
- Trabajos que obligan a estar muchas horas de pie o sin moverte.
- Haber tenido una trombosis venosa previa, que puede dejar las venas dañadas.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico lo hace un médico, habitualmente de cirugía vascular o angiología, mediante la exploración de las piernas y una prueba de imagen indolora llamada eco-Doppler venoso, que permite ver el estado de las venas y de sus válvulas.
Para describir en qué fase está, los profesionales utilizan una clasificación internacional (CEAP) que va desde los casos sin signos visibles hasta los más avanzados con úlcera. No tiene por qué asustarte: sirve sobre todo para orientar el tratamiento.
Tratamiento: qué se puede hacer
El abordaje depende de los síntomas y del estado de las venas, y siempre debe decidirlo tu médico. En términos generales incluye:
- Medidas conservadoras: ejercicio, control del peso, elevar las piernas, evitar el calor excesivo y la inmovilidad prolongada.
- Compresión: medias o vendajes que ayudan a que la sangre vuelva y a reducir la hinchazón, con la graduación adecuada para ti.
- Medicación venoactiva, en algunos casos y bajo prescripción.
- Procedimientos como la escleroterapia, la ablación con láser o radiofrecuencia o, en algunos casos, la cirugía, cuando el médico los considera oportunos.
Los hábitos y la fisioterapia no “curan” las válvulas dañadas, pero sí pueden aliviar los síntomas, mejorar el retorno de la sangre y ayudar a que el problema no avance.
Hábitos y ejercicios que ayudan (orientativo)
Estos consejos sirven de apoyo general y no sustituyen la valoración de tu médico:
- Mueve los tobillos. Si pasas muchas horas sentado o de pie, flexiona y estira los pies varias veces cada hora: activas la bomba de la pantorrilla.
- Camina a diario. Es el ejercicio más sencillo y uno de los más eficaces para la circulación de retorno.
- Eleva las piernas 15-20 minutos por encima del nivel del corazón, sobre todo al final del día.
- Evita el calor intenso (baños muy calientes, estar junto a radiadores) y refresca las piernas con agua fría de abajo hacia arriba.
- Cambia de postura: evita pasar largos periodos de pie sin moverte o con las piernas cruzadas.
- Usa la compresión que te hayan indicado y consulta si te aprieta, te molesta o no sabes cómo colocarla.
Qué aporta la fisioterapia vascular
El papel de la fisioterapeuta no es diagnosticar ni sustituir al médico, sino ayudarte a controlar los síntomas y a manejar mejor tu día a día. En mi consulta de fisioterapia vascular en Girona puedo ayudarte con:
- Valoración de tus síntomas, de cómo estás y de tus hábitos.
- Ejercicio terapéutico para activar la bomba muscular de la pantorrilla y mejorar la movilidad del tobillo.
- Educación y autocuidado: cómo elevar, cuándo caminar, cómo colocar la compresión.
- Técnicas para aliviar el edema cuando están indicadas y no hay contraindicaciones, dentro de un plan global.
¿Es insuficiencia venosa, linfedema o lipedema?
Las piernas hinchadas no siempre se deben a las venas. Otras causas frecuentes son:
- El linfedema, una acumulación de líquido linfático que puede aparecer, por ejemplo, tras tratamientos oncológicos en la zona pélvica. Puedes ver cómo se trabaja en fisioterapia oncológica; en el brazo, por ejemplo, es una preocupación habitual tras la cirugía de cáncer de mama.
- El lipedema, un aumento de grasa dolorosa y simétrica en piernas (a veces también brazos) que respeta los pies.
- Otras causas médicas (corazón, riñón, ciertos fármacos), que requieren valoración médica.
Por eso es importante que te valoren: el tratamiento es distinto en cada caso.
Señales de alarma: cuándo no esperar
Acude a urgencias o llama al 112 si una pierna se hincha de golpe y está roja, caliente y dolorosa (puede ser una trombosis), si tienes dificultad para respirar o dolor en el pecho, o si una variz sangra y no consigues parar la hemorragia. Consulta pronto si aparece una herida en la pierna que no cierra, la piel se oscurece o se endurece, o la hinchazón aumenta.
Preguntas frecuentes
¿La insuficiencia venosa crónica tiene cura?
Es una condición crónica: las válvulas dañadas no se “reparan” con hábitos, pero los síntomas se pueden controlar mucho y existen tratamientos médicos para las venas afectadas. Detectarla y cuidarla pronto ayuda a que no avance.
¿Tengo que llevar medias de compresión toda la vida?
Depende de tu caso. A veces se usan solo en periodos concretos (viajes, calor, jornadas largas de pie) y otras veces de forma continuada. Tu médico te indicará la graduación y la pauta.
¿Puedo hacer ejercicio si tengo varices o piernas pesadas?
Sí, y se recomienda. Caminar, nadar o ir en bicicleta activan la circulación de retorno. Ante dolor, heridas o dudas, consulta antes.
¿Puede estar relacionado con un proceso oncológico previo?
El cansancio y la pesadez de piernas tienen causas diversas. Si vienes de un tratamiento oncológico, te puede interesar leer sobre la fatiga y la pérdida de fuerza tras un proceso oncológico y comentarlo con tu equipo médico.
Cómo puedo acompañarte
Si tienes las piernas pesadas, hinchadas o con varices y quieres entender qué te pasa y cómo cuidarte, puedes pedir cita para una valoración. Soy fisioterapeuta colegiada y, en mi centro de fisioterapia en Girona, también te ayudo con la fisioterapia vascular, con atención individual y un seguimiento cercano.
Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración de tu médico ni de tu fisioterapeuta.
Fuentes consultadas
- De Maeseneer MG, Kakkos SK, Aherne T, et al. European Society for Vascular Surgery (ESVS) 2022 clinical practice guidelines on the management of chronic venous disease of the lower limbs. European Journal of Vascular and Endovascular Surgery. 2022.
- Lurie F, Passman M, Meisner M, et al. The 2020 update of the CEAP classification system and reporting standards. Journal of Vascular Surgery: Venous and Lymphatic Disorders. 2020.
- Eberhardt RT, Raffetto JD. Chronic venous insufficiency. Circulation. 2014.

